La primera prueba de la OPE celebrada hoy en el Bilbao Exhibition Centre (BEC) ha comenzado con una demora de aproximadamente una hora y cuarto, generando inquietud e incertidumbre entre las personas aspirantes en un momento especialmente sensible para su futuro profesional.
Según la información publicada, a la prueba se han presentado 3.188 personas de 3.707 inscritas (un 86%).
El Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco ha atribuido el retraso a una asistencia más alta de lo habitual (se cita como referencia un 70% de media en otras OPE anteriores), lo que habría obligado a habilitar más espacio y más exámenes para poder atender a todas las personas presentadas.
Asimismo, se indica que la Academia Vasca de Policía y Emergencias tuvo que adaptar el dispositivo previsto para dar cabida al volumen de aspirantes.
Desde ESAN consideramos inadmisible que una prueba de este nivel —por impacto personal y por relevancia institucional— se gestione con una desorganización que provoca nerviosismo, incertidumbre y desconfianza en un proceso selectivo que debería ser ejemplar y respetuoso.
Es evidente que en los últimos tiempos se han producido avances en condiciones y atractividad del empleo público policial; precisamente por eso, la planificación debe estar a la altura de una mayor afluencia. La Administración no puede reaccionar “sobre la marcha” cuando lo que está en juego es la igualdad de oportunidades y la credibilidad del sistema.
El sindicato ha solicitado una comparecencia en el Parlamento Vasco para que se expliquen los hechos y se aclaren responsabilidades organizativas.
Por parte de ESAN, exigimos:
Explicación completa del incidente (planificación previa, dimensionamiento, decisiones operativas y medidas correctoras).
Protocolos reforzados para evitar que se repita: previsión realista de asistencia, recursos humanos suficientes y logística cerrada antes del inicio.
Respeto institucional a quienes opositan: información clara, tiempos razonables y condiciones que no añadan presión indebida.
Porque rigor, respeto y planificación no son negociables en un proceso de acceso a la Ertzaintza.
La información publicada señala que esta OPE, convocada a finales de noviembre, ofrece 150 plazas para agente de la escala básica y se enmarca en el objetivo de completar plazas pendientes de una convocatoria conjunta anterior, donde se indica que un alto porcentaje de aspirantes no superó las pruebas teóricas y psicotécnicas.