La Ertzaintza tiene puesto el foco en grupos juveniles que este año ya han cometido más delitos que en todo 2018.
El fenómeno de las bandas juveniles en Euskadi apareció por primera vez en Irún en 2004. En Bizkaia surgió poco después. Las primeras denuncias que recibió la Ertzaintza eran por delitos cometidos por pandillas de jóvenes de origen sudamericano que imitaban claramente la estética y la forma de actuar de grupos como los ‘Latin Kings’. De aquello han pasado 15 años, y el fenómeno de las bandas callejeras ha evolucionado mucho. Hoy, el perfil es distinto. La mayoría de estos grupos son «multiétnicos». Pueden estar compuestos por chicos de todo tipo de procedencias. De hecho, lo que caracteriza a la inmensa mayoría de los adolescentes que se meten en una de estas organizaciones es la necesidad de «construir una identidad», la búsqueda de un sentimiento de pertenencia a un colectivo, la búsqueda de «respeto» de sus semejantes. Y lo hacen a través de un eje vertebrador: los delitos, que pueden ir desde robos de móviles hasta graves agresiones físicas y peleas multitudinarias.
Este es, a grandes rasgos, el perfil que psicólogos, criminólogos y analistas de la Ertzaintza trazan de los pandilleros callejeros de la actualidad. Según explicaron los especialistas en unas jornadas formativas en la academia de Arkaute, en Bizkaia hay ahora mismo 24 grupos de estas características. La inmensa mayoría son chicos (619 miembros), pero también hay algunas chicas (32). Todos ellos son de edades comprendidas entre los 10 y los 35 años. Muchos de sus miembros suelen abandonar estas organizaciones sin grandes problemas al cabo de unos años, sobre todo cuando empiezan a dejar atrás la adolescencia, según explica la psicóloga Barbara Scandroglio. En cambio, los que siguen en este mundo pasado un tiempo suelen transitar hacia la delincuencia común. De hecho, la experta, que lleva más de 20 años trabajando en este campo, insiste en que, al contrario de lo que se suele pensar, la «desestructuración social» no suele ser un factor determinante a la hora de explicar por qué un chico se mete en una banda.
Bizkaia es, de largo, el territorio en el que la Ertzaintza ha contabilizado más pandillas juveniles, muy por encima de las 9 de Álava y del único grupo identificado en Gipuzkoa, que se autodenomina ‘los Pitbull de Egia’. A nivel delictivo, en 2019 se está produciendo un repunte en el número de robos y agresiones cometidos por estos grupos. De hecho, en lo que llevamos de año ya se han registrado tantos delitos (más de 185) como en todo 2018. Un dato significativo si se tiene en cuenta, además, que muchos de los delitos que cometen los pandilleros -por ejemplo una pelea multitudinaria en un parque o los robos de móviles- no se llegan a denunciar.
Homicidio de ‘Urren’
El fenómeno de las pandillas callejeras en Bizkaia y en Euskadi es, pues, relativamente reciente. Aunque ya se conocía su existencia, la preocupación social en torno a estos grupos surgió con fuerza hace dos años. Fue entonces cuando se supo de la existencia de un grupo que se autodenominaba ‘The Ghetto Family’ que se había visto envuelto en 17 robos violentos en apenas mes y medio. El suceso más grave -y el que dirigió la atención hacia este tipo de bandas juveniles- fue el que derivó en la muerte de Ibon Urrengoetxea, ‘Urren’, exfutbolista zornotzarra de 43 años, cerca del puente del Arenal.
Joseba Martín, especialista de la Ertzaintza en delincuencia juvenil, explica que este tipo de grupos no suelen funcionar con una clara «organización piramidal» y que no tienen un líder definido. Subraya que buscan su identidad a través de pequeños detalles, como los gestos de las manos, las vestimentas o las pintadas que hacen en la calle para marcar su territorio. Esta forma de actuar, sin embargo, ha ido cediendo paso en los últimos años. Ahora mismo, los pandilleros encuentran en las redes sociales el espacio que necesitan para reforzar su identidad como banda, explica el ertzaina.
Estos grupos suelen variar mucho en su composición. Los especialistas señalan a ‘Los Favoritos’, ‘The Ghetto Family’ y ‘Sestao City Manda’ como algunos de los más activos en la actualidad. Normalmente, se mantienen relativamente tranquilos de lunes a viernes y suelen delinquir los fines de semana. Principalmente, en la vía pública y en discotecas. El 61% de los mismos son nacionales y el 39% de origen extranjero.
Algunas de las principales bandas
- ‘Sestao City Manda’, una de las bandas más numerosas
- ‘Sestao City Manda’ es una de las bandas juveniles más numerosas y longevas de Bizkaia, aunque su número de miembros suele variar mucho. Sus miembros (y exintegrantes) se cuentan por decenas en las redes sociales. Los expertos consideran que son de los grupos más importantes de los últimos años en Bizkaia junto a ‘Los Favoritos’, una pandilla «multiétnica» radicada fundamentalmente en Bilbao que ha protagonizado numerosos incidentes. ‘Sestao City Manda’ es considerada de las bandas más peligrosas. Se ha visto envuelta en muchas peleas con otras organizaciones y varios de sus miembros tienen ya un amplio historial delictivo por robos con violencia, grandes peleas en los parques de Bilbao y Sestao y numerosos hurtos en comercios de la zona. Según explican en sus redes sociales, lo único que buscan es «respeto» y se muestran muy críticos con las bandas pequeñas que han surgido en los últimos años -como ‘Santutxu Manda’- y que buscan «fama» con pequeños robos. Según dicen en sus mensajes, incluso en este mundo existen «reglas» que no se deben romper.
- ‘La Mina City’, un grupo que deja su sello por Santutxu
- Este grupo saltó a la palestra en 2016, a raíz de la detención de varios de sus miembros. Se dedicaban a asaltar lonjas juveniles por la zona de Santutxu, Basarrate y Atxuri. Solían dejar su marca (LMC) en los lugares en los que actuaban y en las zonas que entendían que formaban parte de su territorio. Ya entonces, sus miembros rondaban los 20 años. Cobraron notoriedad cuando se les acusó de agredir y retener a un grupo de seis chicos en un local y de robarles sus pertenencias mientras les amenazaban con un cuchillo jamonero. Se les acusó de un segundo asalto a otra lonja, en las que llegaron a fotografiar los DNI de sus víctimas. A raíz de esta detención, el grupo ha modificado su ‘modus operandi’, según explican fuentes policiales. Algunos de sus integrantes pasaron a diferentes grupos y otros han seguido actuando. La diferencia, explican los mismos medios, es que ya no suelen dejar tan a menudo sus señas en las paredes de las zonas en las que actúan y utilizan más las redes sociales para «marcar» su territorio y comunicarse con otras pandillas.
- ‘The Ghetto Family’, la banda más joven y con peor historial
- Las miradas se dirigieron hacia ‘The Ghetto Family’ hace dos años a raíz del homicidio de Ibon Urrengoetxea ‘Urren’, exfutbolista de Amorebieta de 43 años que murió después de que le robasen cerca del puente del Arenal. Las alarmas saltaron cuando se supo que los dos asaltantes no superaban los 16 años y que uno de ellos tenía 13, por lo que resultaba inimputable. Este grupo, compuesto por chicos muy jóvenes, incluso más de lo normal en las pandillas callejeras, solía actuar en el entorno de la plaza Indautxu, la universidad de Deusto y en el Parque de Doña Casilda. Allí robaban fundamentalmente a otros adolescentes sus móviles, dinero y prendas de vestir. A veces utilizaban perros de presa para intimidar a sus víctimas. Sus miembros se suelen identificar en las redes sociales juntando las manos con el dedo pulgar, meñique e índice extendidos. En la actualidad, la composición es muy distinta a la que presentaban hasta que hace dos años fueron detenidos varios de sus principales miembros. Siguen frecuentando las mismas zonas, pero sin tanta violencia. Y vuelcan gran parte de sus mensajes en redes sociales, fundamentalmente en Instagram.
Las cifras
- 2004
- fue el año que la Ertzaintza detectó por primera vez en Euskadi grupos que imitaban a las bandas juveniles sudamericanas.
- 10
- años es la edad mínima de los pandilleros descubiertos en Bizkaia.