Anulan el castigo a dos policías de Bilbao por cantar un aurresku a un compañero

La sala de lo Contencioso-administrativo del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) ha anulado la degradación de dos agentes de la Policía Municipal de Bilbao, que fueron castigados por cantar un aurresku de despedida a un compañero que se jubilaba tras 30 años de servicio, en julio de 2021. El acto de homenaje, en el que participaron 22 personas, entre ellas algunos superiores, fue grabado en vídeo por testigos en el interior de la comisaría de Miribilla.

Días después, mediante un acuerdo dictado por la Junta de Gobierno local, se les revocaron las comisiones de servicio como agentes primero al entender que «habían desempeñado ineficazmente las mismas» al no haber hecho cumplir las normas anticovid de uso de mascarilla y distancia de seguridad, señala la resolución a la que ha tenido acceso este periódico. Uno de los policías, miembro de un coro, cantó un aurresku al homenajeado. Ambos funcionarios llevaban meses habilitados como cabos -un rango superior- y fueron degradados a policía raso.

La sala recuerda que en la reunión «había policías de rango superior» a los expedientados y «al tratarse de un cuerpo esencialmente jerarquizado, no puede considerarse que fuesen ellos los responsables, tomando la iniciativa, de determinar qué actuaciones seguir sino que era una labor que competía a los superiores presentes en el acto», por lo que anulan la resolución administrativa e imponen las costas al Ayuntamiento.

Al acto de despedida, que duró unos minutos y se celebró de madrugada en la comisaría de Miribilla, asistieron 22 personas

Corro y txapela

El caso generó un profundo malestar en la plantilla, que criticaba la actitud «dictatorial» de la jefatura y su «falta de empatía». El sindicato ESAN lo llevó a los tribunales, que acaban de darles la razón estimando el recurso de apelación a la sentencia de primera instancia. El fallo se puede recurrir en casación al Tribunal Supremo. La central reclamará al Consistorio bilbaíno que restituya a los agentes a la categoría de cabo y que les abone con efecto retroactivo el salario que les hubiera correspondido.

El acto se celebró en la madrugada del 26 de julio de 2021 en la comisaría de Miribilla. Después de más de 30 años de ejercicio, era el último día de servicio de un agente «muy querido». «De manera espontánea, a alguien se le ocurrió que podíamos hacerle algo bonito y que recordara». La noche del domingo al lunes «es el día de menos trabajo en Bilbao». Algunos asistentes describen el momento como «muy emotivo» y que apenas duró unos minutos.

Aprovecharon la hora del descanso -sobre las dos de la madrugada, cuando los agentes del turno comen el bocadillo- para homenajearle, ya que era una noche tranquila y no había ningún requerimiento. Entonces, todo el grupo se puso en corro y uno de los agentes primeros le dedicó un aurresku y le lanzó, como marca la tradición, la txapela roja del uniforme. Salvo el que canta, todos los demás llevaban puesta la mascarilla obligatoria en lugares cerrados.