DOS FUNCIONARIOS HERIDOS Y OCHO PRESOS AISLADOS TRAS UNA REVUELTA EN LA CÁRCEL DE ARABA

(EL CORREO)

Los reclusos acorralaron a una trabajadora, a quien le arrojaron «vasos de café, latas y otros objetos»

La asociación de trabajadores penitenciarios Tu abandono Me Puede Matar (TAMPM) ha denunciado los graves altercados ocurridos en la cárcel de Araba, situada en el municipio de Iruña de Oca, este lunes. Según un comunicado hecho público por este colectivo, en un módulo de internos «especialmente conflictivos», la jefa de servicios fue acorralada por varios presos, quienes arrojaron «vasos de café, latas y otros objetos» a la trabajadora. En ese momento y debido a la gravedad de los hechos, varios funcionarios acudieron a auxiliar a su compañera. Tras restablecer la normalidad, los empleados tuvieron que aislar a ocho reos, según han confirmado fuentes internas del centro penitenciario a EL CORREO.

Aunque los incidentes tuvieron lugar en la sala común de la televisión del módulo 3, el conflicto dio comienzo en el gimnasio. La funcionaria indicó a uno de los reclusos que era la hora de cierre del equipamiento. Al salir de allí y acceder al módulo, el preso comenzó a gritar e insultar a la trabajadora. En ese momento, un total de 72 internos se encontraban en el lugar. Varios de ellos se acercaron y acorralaron a la mujer. Ante la gravedad de los hechos, tuvieron que intervenir otros funcionarios de los módulos cercanos para socorrer a su compañera.

Según sostiene la asociación en una nota, al tratar de reducir a los presos, dos funcionarios fueron agredidos, por lo que tuvieron que ser atendidos por los servicios médicos de urgencias. Al parecer, uno sufre una contractura y otro presenta lesiones en un brazo. Ambos se encuentran de baja médica, apunta el colectivo.

Tras controlar la situación, se procedió a aislar a otro presos. Posteriormente, en la revisión de las imágenes captadas por las cámaras que hay en la cárcel, se pudo identificar ayer a otros dos internos que participaron en los hechos. Uno de ellos ha tenido que ser aislado por la gravedad de su conducta, explica la asociación en el comunicado.

Situación «peligrosa»

Los trabajadores de la cárcel de Araba sostienen que «en 20 años no habían vivido una situación tan peligrosa como la de ayer». Los funcionarios denuncian que tienen que hacer frente a «situaciones extremas de riesgo y violencia, sin formación ni medios». Y denuncian que este tipo de agresiones son «habituales» en cualquier prisión española. Además, critican el ratio de trabajador por interno. Sostienen además que «muchas veces» hay 100 presos por vigilante, lo que supone un riesgo para la seguridad.